me encuento trabajando en este gran trabajo final y me encuentro ajustand algunos detalle y tratando de resolver agunas dudas que por mi mente estan pasando, pero tengo una gran satisfaccion al saber que ya esta es la recta final.
por lo que les comento que el dia de mañana espero poder tener ya terminado mi trabajo para que el profe no me diga sale bay jiji
sin mas por el momento me despido de todos sale bye
martes, 21 de abril de 2009
sábado, 18 de abril de 2009
mi pot
hola profe ya le mande mi pot a su correo como la vez pasada le pido de favor que ve a su correo ahi le exolico el motivo por el cual se lo mamndo a su correo saludos
jueves, 9 de abril de 2009
Bibliografías
Profe: Ya esta mi nueva entrada de blogger se llama bibliografias ya estan ordenadas por orden alfabético.
sábado, 4 de abril de 2009
conclución y biografias
Conclusion:
La importante y creciente cabida de la televisión en la sociedad, ha influido en la vida de todos sus miembros, sobretodo de los niños quienes son aquellos que pasan más horas frente al televisor.
Por esto, el decir que la TV tiene gran influencia en el desarrollo de los niños no es para nadie una novedad. Se sabe también que estas influencias pueden ser tanto negativas como positivas.
La preocupación científica se ha centrado en el primer tipo, dentro de los cuales se puede destacar, la gran cantidad de violencia emitida por televisión en programas para adultos y también en los destinados a los niños. Si bien no se puede establecer una relación de causalidad, se sabe que están correlacionados. La televisión también puede provocar, con programas de contenido estereotipado, que los niños que tienen una vida diferente a los patrones establecidos, desarrollen un sentimiento de no pertenencia y a la vez se genere el rechazo de éstos por parte de los demás niños. Afortunadamente esto está cambiando y los programas muestran cada vez más familias no tradicionales y roles de género muchísimo menos estereotipados(las madres trabajan, hay mujeres policías, abogados, etc.).
Con respecto a las influencias positivas se puede decir que son más débiles, pues los programas de este tipo son escasos y/o no están bien construidos. De estarlo, favorece al niño dándole una base más sólida en su aprendizaje, pero todo depende de cómo adquiera e interprete la información. También es importante destacar que la televisión permite, por medio de programas culturales, el conocimiento del mundo, de los diferentes países y sus culturas.
En los últimos años, han surgido canales de televisión destinados a enseñar de un modo entretenido, estos están destinados a los niños, pero también son útiles y atractivos para los adultos (por ejemplo, Discovery Channel). Estos son esfuerzos por promover una televisión con mayor calidad en sus programas.
Uno de los grandes errores, es que la gran masividad de la televisión no ha sido bien aprovechada, ya que toda la preocupación está puesta en sus aspectos negativos. Por el contrario, se deberían promover los esfuerzos, como el anteriormente mencionado, consiguiendo así que la televisión sea una herramienta que mejore la vida de las personas promoviendo conductas prosociales mediante programas culturales y educativos.
Por último, es importante destacar la enorme responsabilidad de los padres en la cantidad y calidad de televisión a la que estén expuesto sus hijos, ya que los primeros deberían poner ciertos límites y/o reglas, además de promover una vida familiar con más conversación e interacción entre sus miembros.
Referencias bibliograficas:
* Elkin, F.(1964). El niño y la sociedad. Buenos Aires: Paidós.
* Fernández, F(1994). Clase social, exposición a la televisión y percepción de la violencia en la televisión en estudiantes urbanos de educación básica en Chile. Estudios sociales CPU, 82, 35-48.
* Fuenzalida, V. (1994). Socialización y televisión. Estudios sociales CPU, 82, 187-219.
* Hoffman, L., Paris, S., Hall, E. (1995). Psicología del desarrollo hoy. España: Mc Graw-Hill.
* Ivelic, R. (1990). TV infantil y valores de vida. Revista de pedagogía FIDE, 40, 326, 45-53.
* Levine, M.(1997). La violencia en los medios de comunicación: cómo afecta al desarrollo de los niños y adolescentes. Bogotá: Norma.
* Papalia, D.E. y Wendkos Olds, S.(1997). Desarrollo humano. Santafé de Bogotá: Mc Graw-Hill.
* Papalia, D.E. y Wendkos Olds,S.(1987). Psicología. México: Mc Graw-Hill.
* Rice, F.P.(1997). Desarrollo humano: el estudio del ciclo vital. México: Prentice-Hall.
* Uribe, P., Schoefeldt, A., Benavides, S. y Muñoz, P. (1996). La televisión y el aprendizaje en preescolares. Revista de pedagogía FIDE, 387, 246-250.
* Aviso: © Copyrights 2001 Apsique, en representación de los autores. Todos los derechos reservados.
* Este informe puede ser utilizado de la manera que el usuario estime conveniente, en tanto sean citados los autores. No se autoriza su venta ni su uso para fines de lucro de ninguna especie, a excepción que Apsique así lo autorice.
La importante y creciente cabida de la televisión en la sociedad, ha influido en la vida de todos sus miembros, sobretodo de los niños quienes son aquellos que pasan más horas frente al televisor.
Por esto, el decir que la TV tiene gran influencia en el desarrollo de los niños no es para nadie una novedad. Se sabe también que estas influencias pueden ser tanto negativas como positivas.
La preocupación científica se ha centrado en el primer tipo, dentro de los cuales se puede destacar, la gran cantidad de violencia emitida por televisión en programas para adultos y también en los destinados a los niños. Si bien no se puede establecer una relación de causalidad, se sabe que están correlacionados. La televisión también puede provocar, con programas de contenido estereotipado, que los niños que tienen una vida diferente a los patrones establecidos, desarrollen un sentimiento de no pertenencia y a la vez se genere el rechazo de éstos por parte de los demás niños. Afortunadamente esto está cambiando y los programas muestran cada vez más familias no tradicionales y roles de género muchísimo menos estereotipados(las madres trabajan, hay mujeres policías, abogados, etc.).
Con respecto a las influencias positivas se puede decir que son más débiles, pues los programas de este tipo son escasos y/o no están bien construidos. De estarlo, favorece al niño dándole una base más sólida en su aprendizaje, pero todo depende de cómo adquiera e interprete la información. También es importante destacar que la televisión permite, por medio de programas culturales, el conocimiento del mundo, de los diferentes países y sus culturas.
En los últimos años, han surgido canales de televisión destinados a enseñar de un modo entretenido, estos están destinados a los niños, pero también son útiles y atractivos para los adultos (por ejemplo, Discovery Channel). Estos son esfuerzos por promover una televisión con mayor calidad en sus programas.
Uno de los grandes errores, es que la gran masividad de la televisión no ha sido bien aprovechada, ya que toda la preocupación está puesta en sus aspectos negativos. Por el contrario, se deberían promover los esfuerzos, como el anteriormente mencionado, consiguiendo así que la televisión sea una herramienta que mejore la vida de las personas promoviendo conductas prosociales mediante programas culturales y educativos.
Por último, es importante destacar la enorme responsabilidad de los padres en la cantidad y calidad de televisión a la que estén expuesto sus hijos, ya que los primeros deberían poner ciertos límites y/o reglas, además de promover una vida familiar con más conversación e interacción entre sus miembros.
Referencias bibliograficas:
* Elkin, F.(1964). El niño y la sociedad. Buenos Aires: Paidós.
* Fernández, F(1994). Clase social, exposición a la televisión y percepción de la violencia en la televisión en estudiantes urbanos de educación básica en Chile. Estudios sociales CPU, 82, 35-48.
* Fuenzalida, V. (1994). Socialización y televisión. Estudios sociales CPU, 82, 187-219.
* Hoffman, L., Paris, S., Hall, E. (1995). Psicología del desarrollo hoy. España: Mc Graw-Hill.
* Ivelic, R. (1990). TV infantil y valores de vida. Revista de pedagogía FIDE, 40, 326, 45-53.
* Levine, M.(1997). La violencia en los medios de comunicación: cómo afecta al desarrollo de los niños y adolescentes. Bogotá: Norma.
* Papalia, D.E. y Wendkos Olds, S.(1997). Desarrollo humano. Santafé de Bogotá: Mc Graw-Hill.
* Papalia, D.E. y Wendkos Olds,S.(1987). Psicología. México: Mc Graw-Hill.
* Rice, F.P.(1997). Desarrollo humano: el estudio del ciclo vital. México: Prentice-Hall.
* Uribe, P., Schoefeldt, A., Benavides, S. y Muñoz, P. (1996). La televisión y el aprendizaje en preescolares. Revista de pedagogía FIDE, 387, 246-250.
* Aviso: © Copyrights 2001 Apsique, en representación de los autores. Todos los derechos reservados.
* Este informe puede ser utilizado de la manera que el usuario estime conveniente, en tanto sean citados los autores. No se autoriza su venta ni su uso para fines de lucro de ninguna especie, a excepción que Apsique así lo autorice.
fuentes capitulo 3
Los resultados obtenidos en la investigación acerca de la televisión y el aprendizaje en preescolares, realizada por Uribe y colaboradores, pueden ser explicados por el hecho de que los niños encuestados sólo en un bajo porcentaje conversaba o comentaba lo que veía en televisión con un adulto. Esto afecta mucho en el beneficio que obtienen los niños de la información que reciben de la televisión, ya que la familia, como principal agente de socialización, debe guiar y reforzar los conocimientos adquiridos mediante la televisión, que si bien no son tan significativos, deben ser aprovechados de modo eficaz debido a que los niños pasan mucho más tiempo viendo televisión que en la sala de clases. Por esto, la dinámica de la familia, específicamente la comunicación y el enlace social que ésta tenga, son trascendentales en el aporte social que se le da al niño. Este aporte, consiste en las cosas que el niño aprende gracias al medio que le proporciona su familia, el cual depende del nivel socioeconómico y la escolaridad de los padres. Este último especialmente importante, ya que de ser bajo, impide que los padres puedan estimular y guiar a sus hijos para que saquen provecho de los conocimientos que entrega la TV, para que así, los niños puedan procesarlos y aprovecharlos al máximo.
Los resultados de la investigación acerca de la relación entre la clase social, la exposición a la TV y la percepción de la violencia, realizado por Francisco Fernández, no hacen más que ilustrar la gran difusión de la televisión en Chile en todas las clases sociales. Resalta también la importancia que la familia tiene en la socialización, por cuanto las diferencias con respecto a la percepción más positiva de la violencia por parte de los niños de clases más bajas se debe al tipo de socialización más represivo que éstos suelen recibir.
Este estudio nos corrobora el que no importa en gran medida el sexo o el nivel socioeconómico de los niños, la televisión ejerce un impacto que sobrepasa estas diferencias.
A causa de lo anterior se puede explicar el hecho que los mensajes televisivos tengan tanta repercusión, sobre todo en los niños.
Los resultados de la investigación acerca de la relación entre la clase social, la exposición a la TV y la percepción de la violencia, realizado por Francisco Fernández, no hacen más que ilustrar la gran difusión de la televisión en Chile en todas las clases sociales. Resalta también la importancia que la familia tiene en la socialización, por cuanto las diferencias con respecto a la percepción más positiva de la violencia por parte de los niños de clases más bajas se debe al tipo de socialización más represivo que éstos suelen recibir.
Este estudio nos corrobora el que no importa en gran medida el sexo o el nivel socioeconómico de los niños, la televisión ejerce un impacto que sobrepasa estas diferencias.
A causa de lo anterior se puede explicar el hecho que los mensajes televisivos tengan tanta repercusión, sobre todo en los niños.
capitulo 3
Capítulo III
tema: 3.1
Violencia televisiva y comportamiento agresivo
Actualmente, el tema de la violencia en la televisión ha generado gran preocupación, debido a que estimularía la conducta agresiva en los niños(Rice, 1997), los cuales pasan muchas horas frente al televisor viendo programas infantiles(tales como los Power Rangers o Dragon Ball Z), o para adultos, siendo los primeros seis veces más agresivos(Papalia, 1997). Entre los actos violentos que son vistos por los niños están: asesinatos, guerras, puñetazos, golpizas, cuchilladas, balaceras, patadas, accidentes violentos y destrucción de propiedades, entre otros. Los niños que ven violencia en la pantalla se comportan más agresivos sin importar su localización geográfica, su sexo, su nivel socioeconómico o si tienen problemas emocionales. Este efecto es interdependiente, es decir, los niños agresivos eligen programas violentos y aquellos que ven estos programas, son más agresivos. La televisión fomenta la conducta agresiva de dos modos, o imitan el modelo que observaron y llegan a aceptar la agresión como conducta apropiada(Rice, 1997).
La imitación es el primer mecanismo de aprendizaje que tienen los niños y éstos no son especialmente selectivos en lo que imitan, y lo hacen tanto con modelos reales como con personas en la televisión o dibujos animados(Levine, 1997)
Los niños no imitan tan fácilmente lo que ven, lo que aprenden en los medios es más que imitación, ya que, de la gran cantidad de conductas, imágenes, actitudes y valores a los cuales están expuestos, eligen sólo algunos.
El niño, después de observar episodios violentos, puede que no actúe violentamente pero esto no significa que no haya aprendido una solución agresiva. A medida que son mayores, la conducta agresiva refleja más estilo interpersonal que cada uno está desarrollando. Hay variables importantes en la eficacia de un mensaje de los medios de comunicación (Levine, 1997)
Estos son:
La identificación con el personaje: si son atractivas, respetadas y poderosas, además de identificarnos y empatizar con el personaje es más probable que lo imitemos.
¿La violencia es reforzada? : los niños llegan a concusiones morales observando qué conductas son castigadas y cuáles no lo son, y es más probable que los niños imiten conductas reforzadas. Además la violencia que aparentemente se justifica tiene más probabilidad de ser imitada. La justificación está dada por ejemplo por instrucciones, esta obediencia ciega fomentada por la televisión, se debería recalcar la responsabilidad individual, es decir, alentar a los niños a reflexionar y pensar en las consecuencias.
¿La violencia parece real o ficticia? : la violencia real afecta mayormente a la gente que la violencia irreal. En un estudio se comprobó que los niños luego de ver un episodio de violencia real eran más violentos que los que vieron un episodio ficticio. A diferentes edades, los niños consideran reales cosas muy diferentes, los niños pequeños consideran como "real" todo aquello que puede ocurrir, pero comprenden a muy temprana edad que los dibujos animados son menos reales, según algunos investigadores la violencia en la televisión produce menos efectos negativos si aparece en dibujos animados donde es castigada, las consecuencias negativas sean claras y el malhechor sea una persona completamente mala.
Aunque los niños sepan que los dibujos animados no son reales, el ver frecuentes episodios de violencia en éstos igual aumenta la agresividad(Levine, 1997).
Los programas de televisión en los horarios de mayor audiencia muestran alrededor de cinco escenas violentas por hora, y los dibujos animados veintitrés escenas por hora. Se ha descubierto que las personas que ven mucha televisión son más temerosas e inseguras, esto ocurre tanto en adultos como en niños. En general se nos presenta una idea equívoca y pesimista del mundo, lo cual afecta más a los niños pues tienen menos fuentes de información(Levine, 1997).
Uno de los aspectos que más preocupa, sobre todo a los padres, es que los niños se estén volviendo insensibles ante la violencia, ya que ésta parece endurecer a los niños, quienes al ver un acto violento, tienden a reaccionar con indiferencia(Levine, 1997 y Papalia, 1997). Estudios han demostrado que ver con frecuencia episodios violentos disminuye reacciones emocionales y también el interés por ayudar a otras personas en peligro o buscar ayuda para hacerlo.
Cuanta más violencia veamos y cuanto menos nos perturbe, más probabilidades tenemos de hacernos tolerantes a la violencia en la vida real. La desensibilización a la violencia se opone al sano desarrollo y es posible que esta reducción de la ansiedad sea lo que facilita el comportamiento agresivo. Por otra parte, investigadores han concluido que los niños que ven violencia en los medios de comunicación, tienen más probabilidad de considerar las peleas como un mecanismo normal para solucionar los conflictos (Levine, 1997).
Si bien no se puede establecer una relación de causalidad entre la TV y el comportamiento agresivo(Hoffman, 1997), se sabe que sus efectos no son triviales y pueden provocar incluso la muerte, entre otras tragedias(Levine, 1997).
Un estudio longitudinal concluyó que la cantidad de violencia vista por los sujetos cuando niños, estaba asociada con su agresividad a las edades de 19 y 30 años(Rice, 1997).
Por todo esto, la American Psychological Association, ha solicitado un mayor esfuerzo para reducir la violencia en la TV (Papalia, 1997).
tema 3.2 Roles de género y televisión:
Los niños obtienen de la televisión información sobre posibles ocupaciones y/o actividades para hombres y mujeres, y creen que esta información es cierta(Hoffman, 1997). La TV presenta muchos más estereotipos de los que se encuentran en la vida real. Aparecen más hombres, y éstos son más agresivos, activos, constructivos y serviciales, sus actividades la aportan recompensas tangibles. Pero las mujeres tienden a ser diferentes, pasivas e ignoradas, y son castigadas si ser vuelven muy activas(Hoffman, 1997).
En los últimos años han cambios en la televisión, las mujeres pueden trabajar fuera de la casa y los hombres pueden estar a cargo de los niños, pero todavía hay muchos estereotipos del género(Papalia, 1997).
La teoría del aprendizaje social plantea que los niños imitan los modelos que ven y entonces, los que ven más TV estarían más tipificados por el género. Además se demostró que ambos sexos recuerdan mejor las secuencias televisivas que confirman los estereotipos(Papalia, 1997), pero cuando éstos son rotos, los niños reaccionan, suelen ser más flexibles en sus visiones y aceptan que hombres y mujeres tengan ocupaciones no tradicionales. En las investigaciones se ha observado que las niñas son más receptivas a estos cambios, aceptan los roles no tradicionales tanto en los demás como en ellas mismas(Hoffman, 1997).
A pesar de los cambios en gran parte de los programas de televisión, se sigue retratando un mundo en el que se valora ser hombre, blanco y joven, y se denigra el ser mujer, viejo, de piel oscura o extranjero. A esto se suma el que en los comerciales las diferencias entre los roles de género son mucho mayores que en la vida real, y muy pocos de ellos rompen con los estereotipos (Hoffman, 1997).
tema 3.3 Educación y televisión:
La televisión parece constituir un estímulo importante en el desarrollo de la capacidad de comprensión lectora al favorecer la adquisición de destrezas cognitivas y lingüísticas, sobretodo en niños de nivel social bajo, que proveería los contenidos que no pueden extraer de su medio, y en niños con un CI relativamente bajo. Los logros de aprendizaje a partir de programas culturales o de entretención son incidentales(Uribe y otros, 1996).
Programas educativos como "Plaza Sésamo", por ejemplo, han arrojado beneficios que consisten en que aumentan las habilidades para reconocer y nombrar letras, clasificar objetos, nombrar las partes del cuerpo y reconocer formas geométricas(Rice, 1997), además los niños llegan a la guardería con un buen vocabulario y muy bien predispuestos a aprender a leer(Hoffman, 1997). Sin embargo, este programa no reduce las diferencias entre niños aventajados y aquellos con desventajas. Por otra parte, estos programas pueden enseñar a los niños a cooperar, a compartir, a ser afectuosos, amistosos, a controlar la agresión, cómo afrontar la frustración y a terminar las tareas que emprenden. Se pueden presentar modelos de relaciones familiares armoniosas y de conducta cooperativa comprensiva y educativa(Rice, 1997).Sin embargo el efecto de la televisión prosocial es débil, lo cual puede ser explicado por la inclusión relativa en ese medio de varias emociones(Hoffman, 1997).
“Estos programas educativos son los más escasos en América Latina, lo que puede explicarse porque, por una parte, tienen un alto costo, y por lo general tienen muy poca audiencia(Fuenzalida, 1994)”.
tema: 3.1
Violencia televisiva y comportamiento agresivo
Actualmente, el tema de la violencia en la televisión ha generado gran preocupación, debido a que estimularía la conducta agresiva en los niños(Rice, 1997), los cuales pasan muchas horas frente al televisor viendo programas infantiles(tales como los Power Rangers o Dragon Ball Z), o para adultos, siendo los primeros seis veces más agresivos(Papalia, 1997). Entre los actos violentos que son vistos por los niños están: asesinatos, guerras, puñetazos, golpizas, cuchilladas, balaceras, patadas, accidentes violentos y destrucción de propiedades, entre otros. Los niños que ven violencia en la pantalla se comportan más agresivos sin importar su localización geográfica, su sexo, su nivel socioeconómico o si tienen problemas emocionales. Este efecto es interdependiente, es decir, los niños agresivos eligen programas violentos y aquellos que ven estos programas, son más agresivos. La televisión fomenta la conducta agresiva de dos modos, o imitan el modelo que observaron y llegan a aceptar la agresión como conducta apropiada(Rice, 1997).
La imitación es el primer mecanismo de aprendizaje que tienen los niños y éstos no son especialmente selectivos en lo que imitan, y lo hacen tanto con modelos reales como con personas en la televisión o dibujos animados(Levine, 1997)
Los niños no imitan tan fácilmente lo que ven, lo que aprenden en los medios es más que imitación, ya que, de la gran cantidad de conductas, imágenes, actitudes y valores a los cuales están expuestos, eligen sólo algunos.
El niño, después de observar episodios violentos, puede que no actúe violentamente pero esto no significa que no haya aprendido una solución agresiva. A medida que son mayores, la conducta agresiva refleja más estilo interpersonal que cada uno está desarrollando. Hay variables importantes en la eficacia de un mensaje de los medios de comunicación (Levine, 1997)
Estos son:
La identificación con el personaje: si son atractivas, respetadas y poderosas, además de identificarnos y empatizar con el personaje es más probable que lo imitemos.
¿La violencia es reforzada? : los niños llegan a concusiones morales observando qué conductas son castigadas y cuáles no lo son, y es más probable que los niños imiten conductas reforzadas. Además la violencia que aparentemente se justifica tiene más probabilidad de ser imitada. La justificación está dada por ejemplo por instrucciones, esta obediencia ciega fomentada por la televisión, se debería recalcar la responsabilidad individual, es decir, alentar a los niños a reflexionar y pensar en las consecuencias.
¿La violencia parece real o ficticia? : la violencia real afecta mayormente a la gente que la violencia irreal. En un estudio se comprobó que los niños luego de ver un episodio de violencia real eran más violentos que los que vieron un episodio ficticio. A diferentes edades, los niños consideran reales cosas muy diferentes, los niños pequeños consideran como "real" todo aquello que puede ocurrir, pero comprenden a muy temprana edad que los dibujos animados son menos reales, según algunos investigadores la violencia en la televisión produce menos efectos negativos si aparece en dibujos animados donde es castigada, las consecuencias negativas sean claras y el malhechor sea una persona completamente mala.
Aunque los niños sepan que los dibujos animados no son reales, el ver frecuentes episodios de violencia en éstos igual aumenta la agresividad(Levine, 1997).
Los programas de televisión en los horarios de mayor audiencia muestran alrededor de cinco escenas violentas por hora, y los dibujos animados veintitrés escenas por hora. Se ha descubierto que las personas que ven mucha televisión son más temerosas e inseguras, esto ocurre tanto en adultos como en niños. En general se nos presenta una idea equívoca y pesimista del mundo, lo cual afecta más a los niños pues tienen menos fuentes de información(Levine, 1997).
Uno de los aspectos que más preocupa, sobre todo a los padres, es que los niños se estén volviendo insensibles ante la violencia, ya que ésta parece endurecer a los niños, quienes al ver un acto violento, tienden a reaccionar con indiferencia(Levine, 1997 y Papalia, 1997). Estudios han demostrado que ver con frecuencia episodios violentos disminuye reacciones emocionales y también el interés por ayudar a otras personas en peligro o buscar ayuda para hacerlo.
Cuanta más violencia veamos y cuanto menos nos perturbe, más probabilidades tenemos de hacernos tolerantes a la violencia en la vida real. La desensibilización a la violencia se opone al sano desarrollo y es posible que esta reducción de la ansiedad sea lo que facilita el comportamiento agresivo. Por otra parte, investigadores han concluido que los niños que ven violencia en los medios de comunicación, tienen más probabilidad de considerar las peleas como un mecanismo normal para solucionar los conflictos (Levine, 1997).
Si bien no se puede establecer una relación de causalidad entre la TV y el comportamiento agresivo(Hoffman, 1997), se sabe que sus efectos no son triviales y pueden provocar incluso la muerte, entre otras tragedias(Levine, 1997).
Un estudio longitudinal concluyó que la cantidad de violencia vista por los sujetos cuando niños, estaba asociada con su agresividad a las edades de 19 y 30 años(Rice, 1997).
Por todo esto, la American Psychological Association, ha solicitado un mayor esfuerzo para reducir la violencia en la TV (Papalia, 1997).
tema 3.2 Roles de género y televisión:
Los niños obtienen de la televisión información sobre posibles ocupaciones y/o actividades para hombres y mujeres, y creen que esta información es cierta(Hoffman, 1997). La TV presenta muchos más estereotipos de los que se encuentran en la vida real. Aparecen más hombres, y éstos son más agresivos, activos, constructivos y serviciales, sus actividades la aportan recompensas tangibles. Pero las mujeres tienden a ser diferentes, pasivas e ignoradas, y son castigadas si ser vuelven muy activas(Hoffman, 1997).
En los últimos años han cambios en la televisión, las mujeres pueden trabajar fuera de la casa y los hombres pueden estar a cargo de los niños, pero todavía hay muchos estereotipos del género(Papalia, 1997).
La teoría del aprendizaje social plantea que los niños imitan los modelos que ven y entonces, los que ven más TV estarían más tipificados por el género. Además se demostró que ambos sexos recuerdan mejor las secuencias televisivas que confirman los estereotipos(Papalia, 1997), pero cuando éstos son rotos, los niños reaccionan, suelen ser más flexibles en sus visiones y aceptan que hombres y mujeres tengan ocupaciones no tradicionales. En las investigaciones se ha observado que las niñas son más receptivas a estos cambios, aceptan los roles no tradicionales tanto en los demás como en ellas mismas(Hoffman, 1997).
A pesar de los cambios en gran parte de los programas de televisión, se sigue retratando un mundo en el que se valora ser hombre, blanco y joven, y se denigra el ser mujer, viejo, de piel oscura o extranjero. A esto se suma el que en los comerciales las diferencias entre los roles de género son mucho mayores que en la vida real, y muy pocos de ellos rompen con los estereotipos (Hoffman, 1997).
tema 3.3 Educación y televisión:
La televisión parece constituir un estímulo importante en el desarrollo de la capacidad de comprensión lectora al favorecer la adquisición de destrezas cognitivas y lingüísticas, sobretodo en niños de nivel social bajo, que proveería los contenidos que no pueden extraer de su medio, y en niños con un CI relativamente bajo. Los logros de aprendizaje a partir de programas culturales o de entretención son incidentales(Uribe y otros, 1996).
Programas educativos como "Plaza Sésamo", por ejemplo, han arrojado beneficios que consisten en que aumentan las habilidades para reconocer y nombrar letras, clasificar objetos, nombrar las partes del cuerpo y reconocer formas geométricas(Rice, 1997), además los niños llegan a la guardería con un buen vocabulario y muy bien predispuestos a aprender a leer(Hoffman, 1997). Sin embargo, este programa no reduce las diferencias entre niños aventajados y aquellos con desventajas. Por otra parte, estos programas pueden enseñar a los niños a cooperar, a compartir, a ser afectuosos, amistosos, a controlar la agresión, cómo afrontar la frustración y a terminar las tareas que emprenden. Se pueden presentar modelos de relaciones familiares armoniosas y de conducta cooperativa comprensiva y educativa(Rice, 1997).Sin embargo el efecto de la televisión prosocial es débil, lo cual puede ser explicado por la inclusión relativa en ese medio de varias emociones(Hoffman, 1997).
“Estos programas educativos son los más escasos en América Latina, lo que puede explicarse porque, por una parte, tienen un alto costo, y por lo general tienen muy poca audiencia(Fuenzalida, 1994)”.
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